A veces el argumento de muchas palabras no sirve de nada, si no hay quien las entienda…

AC

Siempre le dijeron que era bueno saber dos idiomas, que el mundo y las oportunidades se abrían para alguien que dominaba más de una lengua, que eso más que “cultura” era algo sumamente práctico y que en la vida se abriría camino fácilmente. Se referían todos, al inglés.

Ya grande, decidió seguir el consejo largamente escuchado y aprender un segundo idioma. Eligió uno y puso mucho empeño en el estudio, siguiendo unos tutoriales que le ofrecía Internet.

Lo que no llegó a entender nunca es que no le serviría de mucho saber tagalo, a no ser que se mudara a Filipinas.